domingo, 3 de julio de 2011

El precio de lo injusto.

Elegir ¿es la solución?
De manera rápida solo debería ser un medio y no un fin.

Las historias de otros pueden desatar en nosotros la capacidad de volver atrás y darse cuenta que el camino recorrido ha sido la consecuencia no sólo de una familia, de una comunidad, sino también de un Estado que constitucionalmente ve en la educación un medio para la movilidad y la mixtura social, en donde la escuela es el encuentro entre las diferentes realidades sociales, en donde confluyen no sólo lo que somos, sino lo que seremos, eso que con ansia esperamos de nuestra especie.

En nuestros días agitados y como protagonistas de la construcción del futuro, ese futuro se vuelve incierto cuando no encontramos respuestas válidas que atiendan al nuevo ser humano que hemos creado, no sólo con necesidades como tener un lugar digno donde dormir y que comer, si no que a la adquisición de herramientas transversales para su transformación como persona.

En Chile, el Estado debe promover desde pequeños la educación. Y no es menor esta promoción, ya que desde los primeros años es posible asegurar que las posibilidades para surgir sean para la mayoría y no para algunos. Ahora, el asegurar o promover no es la solución si al pasar el tiempo, esta instancia única de potencialización del ser humano se convierte en el campo de batalla de los intereses de alguno y no de los intereses de todos como lo es la evolución de nosotros como especie.

Hoy, la educación básica y media ha sido el espacio que se ha elegido como obligación social, sin importar ninguna condición. Pero ¿cómo es entonces que no todos recibimos lo mismo? ¿Dónde está el problema? ¿es acaso la visión del hombre como un capital humano la raíz del problema? Durante el siglo IX y XX lo fue el progreso basado en la alienación del hombre y hoy lo es el progreso como alienación del hombre, los estándares, la competencia, los beneficios, los privilegiados, masas ineducadas y desinformadas. Pesé a eso no lo es completamente. Hoy son muchos más los que logran romper ese velo y ser concientes de lo que ocurre alrededor.

Cuando pequeña, mi paso por una escuela católica asentó mi fundamento como persona, me enseñó en ver al otro como un igual, pero no así a sentir que todos teníamos derecho a lo mismo.

Luego fue a parar a la querida escuela pública, en donde sin dudar pasé los mejores años de mi vida, con profesores arriesgados que amaban su profesión pero que pese a eso trataron de convencerme por todos los medios de que la docencia no era lo mejor. Prendieron en mi la opción de ir a parar a esos liceos que eran tan reconocidos como buenos, en donde poco menos el futuro estaba asegurado. Si aún recuerdo cuando en la clase de lenguaje y comunicación tuvimos que imaginar nuestro curriculum futuro y el sueño de la mayoría era ir a parar al Nacional, o al Carmela, o al Nº1 o al Lastarria. Era el sueño de la mayoría.

A fines de 6º básico un grupo de compañeros nos enfrentamos a la pruebas que hoy ya más grande descubro, determinan el futuro de muchos estudiantes, el futuro acceso a la educación superior "tradicional", "de buena calidad", "de donde salen los mejores profesionales", "los mejores pagados", "la felicidad asegurada". El éxito o el fracaso depende de una prueba de la que muchos saben los "pitutos" son los fieles compañeros del proceso. La sensación de dar esa prueba la reviví y eso me llevó a escribir ésto.

Es como poner todo el futuro en juego, es una familia que espera que su hija que tiene súper buenas notas pueda tener un buen futuro con las comodidades necesarias, con las ganas de hacer lo que su vocación quisiera. El día de los resultados recuerdo haber buscado mi nombre y rut, los cuales no aparecieron. Mi madre me había convencido que nada era determinante, y que fuera lo que fuera se tendría que asumir como un desafío. Luego del resultado mi desafío ahora era terminar la básica y tener que buscar una entre tantas opciones.

Mi elección, no recuerdo si era aceptada o no por mi padres pero la tomé con la sensación de querer ir en contra de lo que todos habían esperado de mi.

Siempre quise ser profesora pero elegí un oficio, del cual no me arrepiento y del cual aprendí ante todo a valorar las manos del hombre, su ingenio, su capacidad de hacer, de disponerse a ser creador. Con buenos y malos profesores descubrí que el hombre no puede vivir sin vestuario y que todo era gracias a lo que algunos llaman el pecado de haber comido de una manzana, en aquel preciso momento en que vimos tanta diferencia en un otro, desnudo, descubierto, inseguro, que decidimos taparnos. Fue ésto un gran salto para la humanidad ya que debe haber sido la primera gran industria. Todos piluchos había que buscar un abrigo.

No era entonces una elección tan descabellada pero en el camino descubrí que no era lo que quería para mi vida. En fin, por el momento era necesario.

Ya se había desechado la posibilidad a corto plazo de desarrollarme entre libros y futuros gloriosos y me desarrollaba entre máquinas, telas, hilos y un gran sueño de poder llegar a la universidad a estudiar lo que había elegido seguramente en el momento preciso en que algún gran profesor de mi historia hubiera dejado marcado en mi las ganas de educar. Ahora pienso y creo que fue mi madre la primera que inculcó en mi el enseñar a los demás.

Mi paso por la enseñanza técnica dejó en mi la sensación de que está educación es una opción, pero una opción cerrada, limitada. Fuimos muy pocas las que logramos traspasar la barreras y poder entrar a estudiar a la universidad. La mayoría se quedó en la industria o se salió de ella para desenvolverse en otra cosa menos en estar frente a una máquina. Creo que dos son diseñadoras o van hacía eso y lograrán estar a cargo de trabajadores.

El momento más incomodo de todos, el más indeseable, es saber que tus conocimientos van a ser reflejados en un número, un número que marcará lo que serás. Otra prueba en la vida se cruza para poder acceder a algo mejor. Otra prueba que sin quererlo determina, y determina de tan cruel manera que si ya diste bote alguna vez, el bote de ahora pone en juego una familia futura, una estabilidad futura, un trabajo futuro y así un sin fin de cosas. Ya no es saber si vas a tener acceso a mejores formas de conocer el mundo, ahora es, que vas a hacer de tu vida el resto de tu vida.

Yo, con 18 años teniendo que tener que poner en juego lo que quiero para el resto de mi vida. Obviamente el camino ya estaba elegido y en mis dos años de pelea con el sistema de ingreso fue siempre la primera opción.

Como el liceo no me había preparado satisfactoriamente en los ramos medios, la opción era el hoy bien catalogado preuniversitario. El sacrificio fue doble, hacer mi práctica, tener mi título, prepararme para dar nuevamente la prueba y trabajar en eso que tanto había aprendido a querer para ser desvalorada, menospreciada por alguien que hoy comprendo no será mejor que yo.

La segunda vez ya era la definitiva. Mi sueño era aquella que había visitado desde pequeña, con mamá de la mano, en donde su pasillos me llevaban a soñar que sería el mejor lugar para estudiar. Las 00:00 trajeron la noticia de haber subido pero no lo necesario. Entonces ahora si estaba determinada a elegir en la jungla del mercado lo mejorcito para poder hacer algo mejor de mi vida. La mezcla era rara, lo mínimo fue la desesperación de no encontrar lo mejor y tener que trabajar en algo que era bueno pero que no esperaba, para toda mi vida.

Apareció entre los todas la que hoy me ha hecho avanzar y en la que no me he arrepentido en ningun momento estar ahí. Ya soy casi profesional, estoy llevando a cabo mi primera opción y estoy feliz, pese a todo feliz. Pero la felicidad se pone borrosa ya que en mis años de transformación como persona he aprendido a no ser indiferente y como he descubierto que mi camino no ha sido nada fácil, me provoca incertidumbre saber que son muchos en mi misma posición.

Algunos libros dicen y algunas ideologías recalcan que el hombre se hace mejor con la educación. Entonces el Estado se encarga de destinar mucho dinero a que este microsistema pueda desarrollarse. Pero no es igual para todos. No todos tenemos las mismas opciones. No todos tenemos las mismas capacidades, no todos tenemos los mismo apoyos, pero sí la mayoría tenemos o sueños individuales o colectivos que nos llevan a tener expectativas en que las cosas pueden ser mejor.

El sueño esta latente y hoy está en la calle, en los estudiantes en paro, en las instituciones en toma, los gritos de descontento, en el rechazo a medidas parches, en la rabia en contra de quienes han llegado tan alto que se han olvidado de quienes estamos abajo, de quienes también queremos cambiar el mundo, pero desde lo que somos, desde el trabajo diario, desde una masa que sabe lo que quiere y lo quiere para todos. En realidad el futuro no es tan incierto, lo que falta es el creer en el otro, el no poner en juego con medidas, con números, con estandares. Aunque lo queramos no somos iguales, somos tan diferentes que nos tenemos que cubrir por miedo a un otro que nos mira. Somos una historia tan viva en construcción que no nos damos cuenta que nos pasa la cuenta.

En fin, cada uno debe ser feliz, alcanzando lo que ha decidido para ser feliz pero sin olvidarse del otro, sin soltarle la mano, porque para crecer hay que avanzar juntos, porque si no, no vale la pena ni el trabajo.


[Nuestro sistema está descompuesto, y parece imposible componerlo, posible pero no podemos esperar]

viernes, 30 de abril de 2010

Los carabineros son los primeros violentos¿porqué hacer campañas contra el bulling?

¿De qué sirve hacer campañas contra el bulling si carabineros actúan con violencia desmesurada en contra de estudiantes de buscan expresar su descontento ante el escenario nacional?

Mientras el 28 de Abril lanzaban bombas en contra de estudiantes secundarios y universitarios, el 29 iniciaba campaña en contra del bulling en el sistema educativo.

DON MINISTRO se refirió reiterando que se debe terminar con la complicidad del silencio.La convivencia escolar es la que más se ve perjudicada ya que tras el terremoto hay muchos colegios que han tenido que doblar su jornada para dar abasto a la necesidad de cubrir aquellos establecimientos que se vieron afectados pro el movimiento.

La situación nacional esta bastante confusa, los medios de comunicación ya no informan y en el aire se siente un clima que no es nada bueno, las medidas del nuevo gobierno no son claras y todo está siendo justificado con el plan de reconstrucción que debe volver a levantar el tercio de Chile que quedó en el suelo. En nuestro país la cosa no anda bien.

Con el fin de expresar el descontento ante el anuncio de subir el pasaje escolar , los estudiantes se reunieron en La plaza de los Héroes para manifestarse en forma pacífica, situación que perdió su rumbo cuando fueron fuertemente reprimidos por las fuerzas especiales a quienes no les importó las consecuencias de su violencia injustificada.

Estudiantes detenidos por expresarse, sin ser delincuentes, la Universidad Alberto Hurtado encerrada entre zorrillos, bombas lagrimógenas y carabineros a caballo, violación del espacio privado, alumnos golpeados por carabineros fue el resultado del llamado a alzar la voz ante los abusos que, es probable, serán pan de cada día.

El compromiso del ministerio de congelar la tarifa no fue más que una promesa veraniega, mezclada con la vuelta en el poder. Con esto se demuestra el nuevo gobierno no esta dispuesto a atender ni al dialogo ni a la participación libre y democrática dentro de la sociedad. El flamante Presidente de la República entregó todas las facultades a las fuerzas especiales a resguardar el orden público.

miércoles, 7 de abril de 2010

El primer día de clases.

Una escuela municipal.
Medio pupilaje y almuerzo que me hizo recordar mi lejana infancia.
un a escuela pequeña más bien justa y precisa para acoger a una gran diversidad,
lo que hace que el gusto sea más enriquecedor.

Chilenos, peruanos, chicos, grandes, blanquitos, negritos; en fin, niños.

En la sala de clases son todos uno más de un universo exquisito.
Las diferencias hacen disfrutar, entender y valorar la existencia de cada uno de ellos.

Tienen nueve años casi todos, son todos muy diferentes, poseen historias distintas, realidades que a veces hacen dificil imaginar o ver en ellos algún futuro próspero.

Pero quienes somos nosotros para adivinar y hasta prejuiciar a estos pequeños, que en fin, solo se ven como alumnos en un lugar que los acoge y los acepta, les da la oportunidad de conocer, experimentar y estudiar.

Mi espíritu se alegro al pisar el aula .
Quiero que esto sea lo mío,
quiero que esto me haga feliz,
(ya que hasta ahora me hace)

Quiero ser un aporte a nuestro sistema que tan mal valorado está,
tan desprestigiado, tan manoceado.

El apernamiento no hace más que estancarnos y evitar las nuevas ideas y percepciones del mundo.

Muchos no aceptan la innovación y las prácticas contemporáneas.

Quiero ser parte de esto, quiero aportar, quiero transformar, quiero Educar.
Mi opción es Educar.

sábado, 20 de febrero de 2010

Colegio de profesores da su opinión respecto a la llegada de Joaquín Lavín. Jaime Gajardo recalca que el trabajo del ministerio no es facil pero que es necesario una relación recíproca para avanzar en ámbitos educativos ya que reconoce que los profesores no son tomados en cuenta en las decisiones del ministerio.

viernes, 19 de febrero de 2010

Nuevo escenario nacional.

Tras la elección presidencial del 17 de Enero y luego de muchos años, y de forma democrática, la derecha se adjudicó el triunfo del futuro gobierno durante un periodo de 4 años.
Durante las últimas semanas el presidente electo ha comenzado a armar su equipo para el trabajo de estos años venideros que ratificará o reprobará a la derecha y su fuerza económica-progresista en la cabeza del país.
El 9 de Febrero y durante de la designación de sus 22 futuros colaboradores directos, nuestro OJO EXAMINADOR puso toda su atención en el futuro ministr@ a cargo de la cartera de educación. EL ansia por la designación tenía al OJO EXAMINADOR tiritando. El nombramiento era esperado por toda la comunidad educativa y hoy no hay más que preguntas sobre la elección e idoneidad del futuro ministro.

Durante la mañana la prensa ya especulaba sobre los elegidos y ya todo hacia presagiar que Don Joaquín Lavín asumiría la cartera de los pingüinos.
Todo se confirmo durante la tarde cuando Sebastián Piñera le entregó con toda sonrisa su material de trabajo y lo presentó en sociedad. Luego del obvio discurso pidió a cada equipo cumplir con su designada misión, que después de 10 días llamaría urgente (en la designación de sus sub-secretarios)en la llegada a la Moneda.

"Lograr una salud y educación de calidad para nuestras familias y jóvenes" asintió el presidente electo recalcando que este gabinete no es de iluminados pero si de equipos de excelencia.

Revisemos un poco de la historia de:

Joaquín Lavín



Político chileno de 57 años, de profesión ingeniero comercial de la Universidad Católica de Chile,candidato presidencial de la alianza dos veces y militante de la UDI.
Ha sido decano de la facultad de Economía de la Universidad del Desarrollo de la cual es socio fundador junto a Cristián Larroulet que desde el 11 de Marzo será Ministro Secretario General de la Presidencia.
Fue alcalde de Las Condes. Como candidato presidencial usó como slogan "viva el cambio" prometiendo preocuparse por los problemas reales de la gente, entre ellas la educación,de la que hoy se encuentra ad portas de ser su máximo encargado.


Nuestro objetivo principal es "mejorar por fin la calidad de la educación, en especial la educación pública" siempre apelando a la unidad nacional para poder cumplir con esta tarea, aseguró de todos y no tan solo de un presidente o un ministro.

“Soy una persona que llega al ministerio consciente de la responsabilidad que significa, es un tema demasiado importante para Chile” “La educación y su calidad es una causa nacional”.

Junto a Lavín está Fernando Rojas Ochagavia, de profesión ingeniero civil, cargo de la Subsecretaria de Educación. Ambos de la Unión Demócrata Independiente (UDI) nuestro OJO EXAMINADOR estará pendiente de su trabajo en éste uno de los ministerios que más atrae la atención ante los cambios de nuestra sociedad y del sistema educactivo chileno.